¿Es Saigón la mejor ciudad de Vietnam? Mi guía completa para enamorarte de HCMC

De cafés potentes, motos por doquier y una energía imposible de ignorar: bienvenido a Saigón.

Si buscas una ciudad que te sacuda los sentidos y te deje con ganas de más, Ciudad Ho Chi Minh —o Saigón, como la llaman sus habitantes— es de esas urbes que no se disfrutan desde la distancia: hay que caminarla, probar su comida, cruzar sus calles atestadas de motos y perderse en sus barrios. En este artículo te cuento todo lo que aprendí en mi viaje: clima, historia, lugares imperdibles, comida callejera, secretos de la vida nocturna, excursiones cerca de la ciudad y consejos prácticos para que tu experiencia sea tan auténtica como segura. Si te lo cuento como a un amigo es porque así fue como lo viví: espontáneo, cálido y sin tanta pompa turística.

Cafetería callejera en Saigón sirviendo ca phê sữa đá

¿Por qué Saigón? Un primer vistazo

Antes de aterrizar, lo único que sabía era: calor, humedad y una ciudad muy, muy bulliciosa. La realidad supera la expectativa. Saigón tiene clima tropical: hace calor y humedad todo el año. La estación seca va de diciembre a abril; la lluviosa, de mayo a noviembre. Yo fui en abril, el mes más caliente, con temperaturas que pueden rozar los 40 °C. Pero esa mezcla de sudor, aire caliente y aromas callejeros también forma parte de su encanto.

Con cerca de diez millones de habitantes, HCMC es la ciudad más grande de Vietnam. Un dato que te volará la cabeza: alrededor de 900,000 autos… y ¡8,5 millones de motocicletas! La primera vez que ves el tráfico piensas que es puro caos, pero en cuestión de horas empiezas a entender la danza: motos, claxon, sonrisas y un ritmo urbano propio. La ciudad está atravesada por ríos y canales; el Saigón River es como un cordón umbilical que la conecta y define.

Un poco de historia para ponerle contexto

Saigón está en el sur, a unos 1,700 km de Hanoi. Antes fue parte del Imperio Khmer, luego pasó a dominio vietnamita en 1698 y en 1862 fue cedida a Francia, lo que dejó una huella arquitectónica visible en edificios coloniales y grandes avenidas. Entre 1955 y 1975 fue la capital de Vietnam del Sur. Tras la reunificación en 1976 la ciudad pasó a llamarse Ciudad Ho Chi Minh en honor al líder del norte, pero en el día a día la gente sigue llamándole Saigón. Hoy es el motor económico del país y aporta casi una cuarta parte del PIB de Vietnam. Su aeropuerto, Tan Son Nhat, maneja cerca de la mitad de las llegadas internacionales del país.

Palacio de la Independencia: fachada y entrada histórica

Lugares que no puedes perderte en Saigón

A continuación te dejo una lista condensada de los imprescindibles, con detalles que te ayudarán a entender por qué cada lugar merece una parada larga y sin prisas.

1. Palacio de la Independencia (Reunification Palace)

Este palacio es pura historia. El diseño está lleno de simbolismo: feng shui, pasillos en forma de dragón y una conservación tan fiel que muchas salas parecen detenidas en el tiempo. Fue la sede presidencial hasta el 30 de abril de 1975, cuando un tanque norvietnamita atravesó sus puertas y marcó el fin de una era. Lo más fascinante: el búnker subterráneo, un laberinto de habitaciones de concreto con teléfonos antiguos, equipos de radio y mapas, que te traslada a la tensión de aquellos días. En la azotea hay una plataforma de helicóptero —recordarás el clásico Bell UH-1 Huey de las evacuaciones—.

2. Catedral de Notre Dame y Oficina Central de Correos

La catedral es un testimonio del pasado colonial (con ladrillos y vitrales importados de Francia), aunque actualmente suele estar en obras. Al lado, la Oficina Central de Correos es un pequeño viaje a una estación europea del siglo XIX: arcos altos, mostradores vintage y suelos encantadores. Si te gustan las postales, aquí puedes enviar una con sello y todo.

Catedral de Notre Dame en Saigón con andamios por restauración

3. Mercado Ben Thanh

Construido en 1914, Ben Thanh es el corazón comercial de Saigón. Bajo su cúpula encuentras desde souvenirs hasta puestos de comida callejera con aromas irresistibles. Sí, hay turistas y algunos precios inflados, pero es una experiencia sensorial y un sitio perfecto para picar y comprar recuerdos.

4. Calle peatonal Nguyen Hue y el edificio con cafés

Nguyen Hue es la gran avenida peatonal del distrito 1: arbolada, animada de día y mágica de noche. Al final se alza la estatua de Ho Chi Minh frente al ayuntamiento colonial. Cerca está ese edificio que todos quieren fotografiar: lo que antes era un bloque de apartamentos en decadencia hoy alberga cafés, restaurantes y tiendas, y por la noche la calle se llena de luces, fuentes y artistas callejeros.

5. Bui Vien (Walking Street)

Si buscas vida nocturna, esta calle es la sobrecarga sensorial: bares, música, vendedores, mochileros y una energía que recuerda a Khaosan Road en Bangkok. Es divertida, caótica y perfecta si quieres bailar, beber y encontrarte con viajeros de todo el mundo.

Bui Vien: vida nocturna, bares y luces de neón

6. Parques y rascacielos

En medio del bullicio hay oasis como Tao Dan Park: 10 hectáreas de calma donde la gente hace ejercicio, canta o simplemente se sienta a leer. Para vistas panorámicas, el Sky Deck del Bitexco Financial Tower (inspirado en una flor de loto) ofrece una vista 360°. Y si quieres ver el gigante moderno, Landmark 81, el edificio más alto de Vietnam, con centros comerciales, restaurantes y hasta pista de patinaje.

7. Museos que emocionan

El Museo de los Vestigios de la Guerra es una parada obligada. No es un museo neutral: está contado desde la experiencia vietnamita y las exposiciones muestran el coste humano de la guerra, los efectos del Agente Naranja, napalm y bombardeos. Las placas, historias y fotografías dejan una impresión duradera. Afuera verás equipo militar estadounidense retirado: tanques, helicópteros y aviones.

Mercado Ben Thanh con vendedores y techos coloniales

Comida: lo mejor (y más barato) que verás en tu viaje

La gastronomía de Saigón es una mezcla entre tradición, adaptaciones coloniales y creatividad callejera. Aquí van los platos que tienes que probar sí o sí:

  • Ca phê sữa đá (café vietnamita con leche condensada): potente y dulce, se sirve en vasitos sobre sillas diminutas. Es la manera perfecta de empezar el día.
  • Egg coffee: un espresso coronado con una crema de yema de huevo batida que sabe a tiramisú líquido. Nació en Hanoi, hoy es famoso en todo el país.
  • Phở: la sopa de fideos icónica. La versión tradicional con ternera es un must, pero en Saigón también la encontrarás con pollo o mariscos.
  • Bánh xèo: una especie de «crepe» crujiente hecho con harina de arroz, relleno con cerdo, camarones y brotes de soja; se come con hierbas y salsa.
  • Bún chả: cerdo a la parrilla con fideos de arroz y una salsa para mojar que es pura armonía de sabores.
  • Bánh mì: la baguette vietnamita, herencia francesa reinventada con carnes, encurtidos, cilantro y chiles. Barata, rápida y deliciosa.

No dudes en sentarte en las mini sillas en la vereda: la inmersión callejera incluye probar varios puestos y compartir con locales que, en mi experiencia, son muy amables y felices de recomendar su lugar favorito.

Consejos gastronómicos

  • Busca puestos con fila: generalmente la comida es buena y fresca.
  • Si eres sensible con picante, pide «not spicy» o «ít cay».
  • Prueba frutas tropicales: la variedad es asombrosa y los precios son low-cost.

Vida nocturna: desde bares secretos hasta fiestas sobre mesas

La noche en Saigón es un festival. Desde clubs como The Ganks con cerveza y baile sobre las mesas, hasta callejones con bares escondidos (sí, hay speakeasies que se esconden detrás de luces tenues y escaleras estrechas). Japantown se transforma de un barrio sereno a un barrio rojo en la noche; si buscas un plan familiar, el teatro de marionetas acuáticas Golden Dragon ofrece funciones nocturnas con una tradición centenaria: esta forma de arte viene del norte de Vietnam y mezcla agua, música y muñecos en una coreografía hipnótica.

Bote en el Delta del Mekong navegando un canal estrecho

Excursiones fuera de la ciudad: túneles de Cu Chi y Delta del Mekong

Dos excursiones que te acercan a la historia y a la naturaleza:

Túneles de Cu Chi

A 35 km al noroeste, los túneles de Cu Chi forman una red subterránea de más de 200 km: áreas para dormir, cocinas, hospitales y centros de mando. Originalmente construidos contra los franceses, se ampliaron en la guerra contra Estados Unidos. En el museo local verás trampas ingeniosas y brutales; también hay segmentos de túnel abiertos al público (a veces ensanchados para turistas) y un campo de tiro donde, si quieres, puedes disparar réplicas y armas de la época como AK-47 o M16. Es una experiencia intensa y educativa.

Delta del Mekong

Un par de horas desde Saigón te lleva al Delta: canales, mercados flotantes, huertos y aldeas ribereñas. Navegar en pequeñas embarcaciones por canales estrechos, probar caramelos de coco en fábricas locales, escuchar a las aves y ver la vida diaria del río ofrece un contraste sereno con la vida urbana frenética de HCMC. Si puedes, quédate un par de días en un homestay para conectar de verdad con la comunidad local.

Moverse por Saigón: motos, Grab y el nuevo metro

Las motos dominan la escena. Si te da respeto, usa Grab (app local tipo Uber) para moverte con seguridad y a buen precio; los mototaxis son la forma más rápida y económica. Para algo más relajado, puedes tomar un cyclo (bicicleta con asiento delantero): es como caminar pero sin cansarte. Los autobuses son con aire acondicionado y hay un bus turístico hop-on hop-off. Importante: en diciembre de 2024 se inauguró la primera línea de metro en Saigón (¡tras 25 años de planeación!), con 14 estaciones; es un avance enorme en la movilidad urbana y las tarifas son muy económicas.

Barrios con personalidad: del centro a Thao Dien

La mayor parte del turismo se concentra en los distritos 1 y 3, donde están la mayoría de monumentos, museos y la vida nocturna. Pero el distrito 2, y en particular Tao Dien, merece una visita: un barrio moderno y trendy donde conviven estudios de yoga, rooftops, panaderías artesanales, boutiques y puestos de comida local. Es el favorito de muchos expatriados y ofrece una vibra más relajada, ideal para quienes quieren quedares semanas o buscar alojamiento más tranquilo.

,

Personas, conversaciones y pequeños grandes momentos

Lo que más se recuerda no son los monumentos, sino las personas. En mi viaje me invitaron a cafés locales, me recomendaron dónde comer el mejor bánh mì, me enseñaron fotos antiguas de soldados que luego condujeron mototaxis y me compartieron historias de familias y trabajos. La mezcla cultural es evidente: carteles comunistas conviven con Porsches y edificios de lujo; la modernidad y la vida tradicional se entrelazan en cada esquina. Hay una sensación de seguridad y cordialidad: la gente come en la calle, cose en las aceras y comparte risas sin prisa.

Historias que quedan

  • Un conductor de Grab mostró una foto de 1970 donde estaba en el ejército y hoy me contaba sobre su vida en Saigón: historias que humanizan los eventos históricos.
  • Encontré vietnamitas que regresaron desde Estados Unidos para reconectar con sus raíces; sus relatos llenan los lugares de un eco emocional que no aparece en los libros.

Sección especial: datos curiosos y tradiciones

Estos son los detalles que enamoran a quien viaja con ojo curioso:

  • Mini sillas por todas partes: ¿Por qué las sillas son tan pequeñas en Vietnam? Es parte de la cultura callejera: ocupan poco espacio, son prácticas y, según los locales, «muy cómodas».
  • Egg coffee: Inventado en Hanoi durante épocas difíciles como alternativa a la leche, hoy es un símbolo culinario que se siente como un abrazo cremoso.
  • 30 de abril: Fecha celebrada en todo Vietnam como el día de la independencia (fin de la guerra de 1975) y tiene su epifanía en el Palacio de la Independencia.
  • Pagoda del Emperador de Jade: Construida en 1909 por la comunidad cantonesa, mezcla taoísmo y budismo; Barack Obama la visitó en 2016, y su atmósfera de incienso y estatuas te conecta con tradiciones centenarias.
  • Mix religioso: El budismo es la práctica más extendida; el cristianismo (católico) es la segunda religión más popular, con iglesias históricas como la iglesia Tân Định, la «iglesia rosa», construida en 1876.

Qué se siente estar en Saigón: el ambiente y las imágenes

Ponte las gafas y cierra los ojos: el primer recuerdo es el zumbido constante de motores. Luego vienen los aromas: café fuerte, hierbas frescas, frito en aceite y dulce de frutas. Las aceras se llenan de vendedores, sillas diminutas, scooters con familias enteras y luz de neón por la noche. Verás edificios coloniales que cuentan historias y, a la vez, rascacielos con helipuertos. Hay caos, sí, pero con una armonía egena: la gente come fuera hasta tarde, los parques parecen salones comunitarios y cada esquina tiene una micro-historia.

Por qué deberías vivir esta experiencia

Saigón es un destino que manda en emociones y aprendizajes: te obliga a salir de la burbuja turística, a conversar con desconocidos y a probar comidas que cambian la idea que tenías sobre lo «rico». Es asequible, sorprendente y sorprendentemente segura. Si te gusta mezclar historia con vida cotidiana, arquitectura colonial con emergente modernidad, y fiestas con tradiciones milenarias, esta ciudad es para ti. Además, su ubicación la convierte en base perfecta para explorar el sur de Vietnam: desde túneles guerrilleros hasta deltas exuberantes.

Exposición del Museo de los Vestigios de la Guerra con tanques y helicópteros

Consejos prácticos (rápidos y directos)

  • Lleva ropa fresca y ligera; protector solar y agua siempre contigo.
  • Usa Grab para trayectos seguros y baratos.
  • Al cruzar calles: mantén el paso, muestra confianza y deja que las motos te rodeen; funciona mejor de lo que parece.
  • Prueba muchas cosas en los puestos callejeros, pero busca aquellos con más clientela.
  • Si quieres vistas, sube al Sky Deck o a Landmark 81; para tranquilidad, visita Tao Dan Park.

FAQ — Preguntas frecuentes sobre viajar a Saigón

¿Es seguro Saigón para turistas?

Sí. Saigón es relativamente segura para turistas si tomas las precauciones habituales: cuida tus pertenencias, evita mostrar objetos de valor en la calle y usa transportes oficiales o apps como Grab. La gente suele ser amable y hospitalaria.

¿Cuál es la mejor época para visitar?

La estación seca (diciembre-abril) es la más cómoda para turismo. Evita la temporada de monzones si quieres caminar sin lluvia constante. Si no te molesta el calor y quieres menos turistas, abril (mi experiencia) también funciona, pero prepárate para altas temperaturas.

¿Necesito vacunas o precauciones sanitarias?

Consulta a tu médico antes del viaje. Lleva repelente para mosquitos si planeas visitar zonas rurales o el delta. Agua embotellada para beber es recomendable.

¿Cómo es la movilidad dentro de la ciudad?

Motos, taxis y la app Grab son los principales medios. Desde diciembre de 2024 hay una línea de metro operativa que facilita el desplazamiento entre algunos puntos clave. Los cyclo son una opción turística y romántica.

¿Cuánto cuesta comer en la calle?

La comida callejera es muy asequible: por poco dinero puedes probar varios platos. Un masaje de pies de 30 minutos puede costar alrededor de 5 USD; la comida y frutas también son económicas.

Conclusión: ¿es Saigón la mejor ciudad de Vietnam?

Saigón no es perfecta, pero su mezcla de historia, comida, energía y contraste entre tradición y modernidad la hacen irresistible. ¿Es la mejor ciudad de Vietnam? Para mí, tiene un lugar muy especial: es vibrante, caótica de una manera acogedora y siempre tiene algo nuevo para ofrecer. Si te gustan las ciudades que no se quedan quietas, donde cada esquina tiene una historia y cada comida despierta sensaciones, Saigón te va a conquistar.

Créditos y recomendación

Este artículo se inspira en el video de CoolVisión ESP: «¿Es Saigón la mejor ciudad de Vietnam? Esto es lo que encontré». Si te interesa ver la experiencia visual completa —las calles, las entrevistas y las escenas reales del día a día— te recomiendo ver el video original del canal CoolVisión ESP.

Llamado a la acción

¿Te imaginas vivir esta experiencia en persona? Con EUREK puedes. Únete a nuestros tours por México y descubre lugares increíbles, comida brutal y personas que se convierten en familia. Viaja con nosotros. México te está esperando.

¿Listo para armar la mochila? Saigón te espera con cafés potentes, calles que parecen orgánicas y una promesa de aventuras: comida en cada esquina, historias que escuchar y la sensación de que cada día puede ser una nueva sorpresa. Si buscas apoyo para planear tu viaje o quieres que alguien se encargue del itinerario, recuerda que viajar con una buena compañía (y un buen guía local) transforma el viaje en memoria imborrable.